En los 90 por fin el telefono se deshizo de los cables y nacio un nuevo producto de las telecomunicaciones: el telefono movil
Cuando el teléfono pudo sacudirse las ataduras de los cables, en los años 90 del siglo pasado, dio lugar a un nuevo producto de telecomunicación, cambió la forma de usarse, las costumbres de muchos miles de personas en todo el mundo, las economías y hasta la forma de trabajar en la mayor parte de las empresas.
Y todo porque se alimentaba a batería y podía ir con nosotros, nos daba autonomía y libertad de movimientos sin perder la posibilidad de comunicación.
Después fue incrementando sus prestaciones con una disminución de tamaño, peso y precio, para llevarlo en el bolsillo y usarlo en cualquier momento y lugar.
La llegada del vídeo rompe de nuevo este proceso, la posibilidad de comunicar imágenes en movimiento desde cualquier lugar y en cualquier momento va a cambiar de nuevo costumbres, negocios y métodos de trabajo.
Pero hay un problema, una disminución del tamaño del teléfono móvil y de la pantalla no permite utilizar cómodamente ni el teclado ni la pantalla para vídeo.
El teléfono multimedia de tercera generación necesita una pantalla grande con millones de colores y gran resolución, para aprovechar las posibilidades multimedia, lo que significa mayor tamaño, peso y consumo de energía haciendo necesarias baterías más grandes, caras y pesadas.
Todo esto hace pensar que debe aparecer un nuevo producto, quizá el dispositivo móvil de comunicaciones de Motorola, especialmente definido y diseñado para un nuevo segmento de usuarios.
Hasta el momento y en el tiempo de vida que el teléfono móvil tiene entre nosotros, se pueden apreciar varios tipos de teléfonos móviles, de acuerdo con su uso:
Los teléfonos inteligentes, que se han convertido en auténticos ordenadores portátiles para usuarios profesionales, que además de permitir la comunicación también puede guardar números de teléfono, direcciones y otros datos, accede al correo electrónico etc.
Los teléfonos móviles de voz y sólo para voz para los que no quieren complicarse y solo le piden al teléfono poder hablar, pero eso si, con la máxima calidad y la mayor autonomía.