Elegir la batería del teléfono celular: cuestión de autonomía
Cuando se compra el teléfono móvil buscamos en él, normalmente, prestaciones como el tamaño, peso u otras funciones antes de detenernos a pensar en el tipo de batería su vida y su autonomía. Este es un error muy común, porque una buena autonomía de la batería significa una buena autonomía personal del usuario del teléfono móvil.
Llamamos tiempo de autonomía a aquel que la batería mantiene operativo el teléfono móvil sin ser recargada.
Elegir el modelo de teléfono celular de acuerdo con la autonomía de la batería precisa, es esencial para no vivir pendientes de recargar dicho teléfono móvil o para no quedar incomunicados en el momento más necesario.
Y tan importante como la elección es, saber optimizar el rendimiento de la batería para evitar que tanto la vida útil como la autonomía del celular disminuyan rápidamente, haciendo el dispositivo poco o nada operativo.
Las baterías de teléfono móvil pueden ser de distintos tamaños, pesos y tipos y van alojadas en un compartimiento cerrado situado en el propio celular.
Las actuales son de tres tipos: de Níquel -Cadmio (NiCd), de Níquel metal híbrido (NiMH) y de Litio, además de las alcalinas, cada uno de estos tipos de baterías necesita un mantenimiento distinto, por tanto que es importante saber cual es la que usamos en nuestro teléfono celular.
Las baterías de Níquel y Cadmio son las más corrientes en teléfonos celulares y fueron las primeras en instalarse, resultan más económicas, debido a que su elementos son más baratos y la fabricación en grandes cantidades.
Su vida máxima, si están bien mantenidas, es de tres años, aunque la mayoría no alcanzan el año, se han desarrollado baterías de este tipo que han alcanzado los 17 años.
Sus principales inconvenientes son: el llamado efecto memoria y la pérdida de carga si no se usa durante un tiempo.
El efecto memoria se produce si cargamos la batería cuando esta aún no esta totalmente vacía. Por ejemplo, si la batería se recarga cuando contiene aún un 20% de su carga, luego podrá llegar a almacenar y usar aproximadamente el 80% de su capacidad total y si se recarga con un 50% de carga, la capacidad se reduce a un 50%.
Esto se debe a que los elementos activos (Níquel y Cadmio) se encuentran en forma de cristales y si la batería se recarga antes de ser descargada totalmente, estos cristales aumentan de tamaño y se agrupan en formaciones, disminuyendo la superficie activa ... continua