Estamos siendo testigos de unos avances tecnológicos sorprendentes que están arrastrando cambios sociológicos muy rápidos.
Dentro de estos avances se inscriben las tecnologías de comunicación celular que se mueven a enorme velocidad haciendo que mientras unas nacen con potentes prestaciones otras quedan obsoletas o mueren.
GSM es la tecnología digital de comunicación de voz que utiliza conmutación de circuitos, que a pesar de su veteranía se mantiene en el mercado para comunicación de voz y convive con el resto de sistemas de comunicación.
GPRS, General Packet Radio Services (servicios generales de paquetes por radio) o 2,5 G es una tecnología que usa conmutación de paquetes (los datos se envían en trozos que se unen en el destino), que puede aprovechar la infraestructura del sistema GSM y permite el despegue de la siguiente generación de telefonía audiovisual la UMTS sin excesivos gastos para las operadoras. Permite el envío de datos hasta 114 Kbps de velocidad.
Esta tecnología se utiliza sobre todo en la transmisión de datos entre teléfonos móviles y permite la navegación por Internet, el envío de mensajes e imágenes.
La tecnología de tercera generación o 3g (tecnología inalámbrica de tercera generación) es UMTS. Es el siguiente avance que permite integrar los mensajes MMS (Sistema de Mensajería Multimedia) para enviar mensajes que integran tanto texto como imágenes, voz y música, desde teléfonos móviles.
Este servicio de comunicaciones sin hilos permite estar conectado permanentemente a Internet a través del teléfono móvil, el PDA, el Ipod o el ordenador portátil con velocidades de transmisión de datos de hasta 384 Kbps, (siete veces más rápida que una conexión telefónica clásica).
Con terminales GPRS y 3G junto con el ordenador portátil nos permite transferir archivos o trabajar a distancia. Siempre conectado pero se paga por la cantidad de información comunicada, no del tiempo de llamada.
i-mode: es otro sistema que para teléfonos móviles 3G, que permite el acceso a Internet móvil, a todo tipo de información audiovisual, reservar billetes de viaje, entradas a espectáculos, realizar operaciones bancarias, enviar correo electrónico, etc.